
¿Por qué nos mantenemos en 120W/cm para nuestras lámparas UV de mercurio?
Al diseñar nuestras lámparas UV de mercurio estándar, buscamos una densidad de potencia lineal de 120W/cm. Puede parecer solo otra especificación más en la ficha técnica, pero existe una razón concreta para ello.
Se trata del “punto óptimo”. Esta densidad de potencia permite lograr una polimerización rápida en las resinas industriales, pero al mismo tiempo evita que la temperatura sea tan alta como para dañar los sustratos.
Equilibrando el calor y la potencia
Lo importante en el procesamiento UV es encontrar un equilibrio. Es necesario que las ondas UVC y UVB tengan la intensidad adecuada para penetrar profundamente en el revestimiento. Pero si se aumenta demasiado la potencia, se produce un problema llamado “pelado del revestimiento”. Esto ocurre cuando la superficie se cura instantáneamente, creando una capa dura que aprisiona los monómeros no curados debajo. No es precisamente el resultado deseado.
Con 120W/cm, se logra la profundidad necesaria sin que la superficie se dañe.
El factor del cuarzo
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para el encapsulamiento de las lámparas, ya que el vidrio habitual actúa como una barrera para la luz UV. El cuarzo permite que las longitudes de onda de 254nm y 313nm pasen sin problemas.
También prestamos mucha atención a las dimensiones. ¿Por qué? Porque incluso un pequeño espacio de 2 mm entre la lámpara y su reflector puede hacer que se pierda entre el 10 y el 15% de la intensidad de la luz. Es un espacio pequeño, pero representa una gran pérdida de eficiencia.
Los compromisos (y cómo evitarlos)
Seamos honestos: las lámparas de mercurio de alta intensidad generan mucho calor. Si se utiliza una línea de producción rápida, 120W/cm es ideal desde el punto de vista de la velocidad, pero esto ejerce una gran presión sobre los ventiladores de refrigeración. Si el flujo de aire disminuye, el encapsulamiento de cuarzo se recalienta. Esto provoca que el vidrio se nuble y que la salida de luz UV disminuya drásticamente.
Algunos consejos para mantener todo funcionando correctamente:
Controlen la potencia. Utilicen un balasto estable. Los picos de voltaje pueden dañar el cátodo de la lámpara.
No confíen en sus ojos. No esperen hasta que la lámpara parezca menos brillante para reemplazarla. Para entonces, la eficiencia de curado ya habrá disminuido. Lleven un registro de las horas de uso y reemplacen las lámparas según un horario establecido. Su control de calidad se lo agradecerá.