
Cómo lograr una curado adecuado con luz UV (sin dañar los materiales)
Bueno, no estamos aquí solo para venderle unas lámparas y desearle suerte. Así no funciona esto. Lo tratamos más como una colaboración. Nos sentamos con usted para averiguar exactamente qué necesita su proceso, de modo que no desperdicie energía o, peor aún, dañe sus materiales.
El secreto está en utilizar un sistema modular. En lugar de un sistema grande y rígido, se utiliza un sistema que se puede adaptar según las necesidades. Puede ajustar la intensidad de la luz en función del espesor de la tinta o de la velocidad a la que funciona la prensa.
El truco con la densidad de energía
Todo depende de cuántos vatios se aplican por pulgada lineal. Al dividir las lámparas en módulos independientes, se obtiene un control total. ¿Necesita una mayor cantidad de radiación para áreas con pigmentos densos? Aumente la intensidad. ¿Trabaja con capas finas? Reduzca la intensidad. Si aplica toda la potencia, los resultados serán impresiones frágiles o de color amarillento. Para mantener todo estable, nos aseguramos de que la salida del balastro y la tensión de la lámpara sean las adecuadas. Sin parpadeos, sin sorpresas.
Lidiando con el calor
Las lámparas UV generan mucho calor. Un calor enorme. Emiten mucha energía infrarroja junto con la luz utilizada para el curado. Si trabaja con PET o plásticos, ese calor es un problema: puede deformar el sustrato rápidamente. Por eso utilizamos recubrimientos de vidrio de cuarzo para filtrar esa energía infrarroja no deseada.
Y, por favor, no escatime en los cables. Necesita cables resistentes al calor. Si coloca módulos de alta potencia en un espacio reducido, su sistema de enfriamiento debe ser perfecto. Si el enfriamiento falla, la vida útil de la lámpara disminuirá drásticamente.
Manteniendo el proceso en marcha
Nadie quiere pasar cuatro horas reconstruyendo el sistema solo porque una lámpara se ha quemado. Diseñamos nuestros sistemas para que sea posible reemplazar las lámparas rápidamente. Los conectores estándar permiten simplemente sacar la lámpara dañada y colocar una nueva. Muy sencillo.
Cuando ajustamos su sistema, dedicamos mucho tiempo a evaluar la distancia entre la lámpara y el sustrato. Es necesario encontrar el equilibrio adecuado: si acerca la lámpara, la velocidad de curado aumenta, pero existe el riesgo de daños por calor. Si la aleja, estará más seguro, pero la producción podría disminuir. Le ayudaremos a encontrar ese punto óptimo donde la calidad sea perfecta y el proceso continúe sin problemas.